domingo, 18 de diciembre de 2011

Noches en el paritorio

¡Hola a todos! ¿Qué tal andáis? Ainss, qué poquito queda para la Navidad, ¡me encanta!

Este fin de semana he estado de noches en el paritorio. Empezaré contando la del viernes, o mejor dicho, lo que me acuerde. Porque la verdad es que hoy, domingo por la tarde, parece que la tengo borrosilla y sólo recuerdo la de anoche, jeje. 

Cuando llegué no había ninguna mujer, estuvimos tranquilitos una hora, y a las 23h empezó el movimiento. Hubo un parto de una mujer primípara pero sólo alumbré, porque la matrona es de las antiguas y bueno, digamos que a los R1 nos deja tocar poquito... Pero bueno, estuve dando apoyo moral a la madre que también es muy importante.
Llegaron algunos controles de urgencias, una bolsa rota, y a eso de las 4 bajaron dos de la planta. Una se puso la epidural enseguida, y nos dio un sustillo. Hizo un calderón (una bradicardia mantenida que baja de forma brusca) así que le quitamos la oxitocina, la hidratamos, la pusimos en decúbito lateral izquierdo y unas gafitas nasales para oxigenarla. Se recuperó y todo fue bien. Éste parto sí que lo hice yo, y se me dio bien, lo único que el bebé traía 4 vueltas de cordón...sí sí...4!!! Pero estaban flojitas, era un cordón muy largo. Nació muy bien y en seguida se lo pusimos a la madre. Como no hicimos episiotomía, el matrón estuvo un buen rato ayudándome a coser, puesto que tenía un desgarro (vino con la mano en la cara) en forma de Z. Aprovecho esto para decir gracias a los matrones del paritorio, porque la verdad es que se portan genial con nosotros enseñándonos un montón.

Y bueno, esa fue la noche del viernes. No hubo más partos pero fue un contínuo de mujeres de ir y venir, así que apenas me senté. Cuando llegué a casa tenía la espalda fatal, de hecho aún me duele.
Pasé el día prácticamente durmiendo y anoche volví al paritorio. Fui más contenta que unas castañuelas, entre que me apetecía muchísimo volver al paritorio, las vacaciones que están a la vuelta de la esquina y que al día siguiente iba a tener visita... estaba eufórica.

Llegué y cuando vi las matronas que estaban pensé..."genial. Va a ser una muy buena noche". Y no me equivoqué. Había una mujer con 8 cm, que además las conocía porque ingresó la madrugada del viernes. Estaba sin epidural,  y lo llevaba genial, aunque al final se descontroló un poquillo. Iba a hacer el parto con una de mis matronas favoritas, peeeero... apareció en la habitación una ¿maravillosa? tocóloga cuando estábamos con los pujos y todo se fue al garete. Le entraron las prisas, y empezó a decirnos que la pasáramos ya. La matrona le dijo que podíamos esperar un poquito en la habitación, puesto que lo llevaba bien, estaba a oscuras, con su pareja... Pero nada. Pues al paritorio. Nos vestimos y seguimos con las prisas. Nos dice que le va a "achuchar" un poquito por arriba, traducido: un Kristeller del copón. El niño iba a salir perfectamente sin eso y sin epi, pero le tuvo que dar un piquete chiquitín para que no se desgarrase. Total, que ya sale el peque, le da la enhorabuena y se va del paritorio. La matrona y yo nos quedamos con una cara de tonta... En serio, no entiendo las puñeteras prisas, cuando está todo bien, y lo estamos llevando nosotras, porque claro está, no lo saqué yo. Luego sí que alumbré y cosí. Desde luego.... ¿para qué se meten?

Pero bueno... luego bajó una de la planta con 8 cm. La conocía del centro de salud, de las clases de preparación al parto, y tengo que decir que le cambió por completo la cara cuando me vio. Se puso muy contenta y venga a hablar conmigo, preguntándome cosas... ¡me encantó! Tampoco se puso la epidural, y lo llevo genial. Controlando la respiración, súper tranquila, con su pareja al lado animándola siempre, dándole besos... había una magia en la habitación... Además me encantó porque me di cuenta de lo bien que da las clases la matrona del centro de salud donde estoy, ves que lo ponen en práctica y les va todo sobre ruedas.
El parto lo hice yo y fue genial. Pablo salió perfectamente, sin apenas intervenir, él solito rotó muy despacio mientras fue saliendo, era increíble verlo. Sin episiotomía y dos puntitos en la piel. Era precioso... cuando me quité el traje de faena fui a verlo bien (ya he comentado en varias ocasiones que en el momento del parto a penas me fijo en la cara de los bebés, porque estoy pendiente de 20 cosas). Me acerqué a verlo, lo tenía el padre mientras a la mami le cambiaban el camisón para pasarla a la cama de nuevo. Y me dijo el padre: "¿quieres cogerlo?" Jajajaja... es increíble ese momento. Sentí una sensación por dentro... emoción pura y dura. En cuanto se pasó a la cama lo pusimos a la madre y los acompañé a fuera a ver a la familia de camino a reanimación. Ella les decía: "es la matrona que me ha atendido, un encanto... está en el centro de salud". De verdad que no sé cómo no se me desencajó la mandíbula de tanto sonreír. Un beso por aquí, otro por allá...y sólo palabras de agradecimiento. ¡Me encantaaaaaaa!
Luego estuvimos un par de horas sin nada, y llegaron de la calle dos bolsas rotas. Una subió a la planta porque estaba muy atrasada y la otra ya se quedó, que pariría esta mañana imagino.

Así que éstas han sido mis guardias, las últimas del 2011, ohhh.... Mañana voy a clases, martes y miércoles al centro de salud y...¡vacaciones! Me marcho a casita con muchas ganas, de aprovechar al máximo el tiempo con los mios, y cargar las pilas atope para volver con mucha fuerza el 13 de enero. Qué bien... (aunque sabes que te echaré de menos, feo!!)

Que empecéis con buen pie la semana y a los "resistentes" del EIR, ánimo. Os queda ya poquito para la recompensa, así que tranquilidad que lo estáis haciendo genial. 

Besitos y sed felices!!

(*)+(*)

sábado, 10 de diciembre de 2011

Puente de la Constitución

¡Hola a todos! ¿Qué tal os han ido los días de fiesta? A mi genial, a lo tonto me he juntado una semanita de vacaciones, y me ha sentado genial.

Para empezar pasamos un finde a lo grande, saliendo por la noche (que ya hacía tiempo), jugando a la wii (¡qué pique tenemos con los triples!) y esos churretes con chocolate, ¡ñam!

El lunes nos fuimos a Madrid, ¡qué bonito está en Navidad! Lo pasamos muy bien dando paseos por el retiro, por la Plaza Mayor...y cómo no, el espectáculo "Póker de Voces", increíble. Lo recomiendo a todos porque es una mezcla de humor y buen gusto con la música que te deja con la boca abierta. Qué decir tiene que conseguí una foto con mi ídolo, sin palabras me quedé, mudita... Menos mal que ahí estabas para pedirle una foto (y yo a continuación a llorar como una madalena, jajaja). Así que lo he pasado genial, los otros días de marmoteo total, que también son necesarios a veces.



Y ayer volví al tajo. Por la tarde fui al hospital sin saber muy bien dónde colocarme, puesto que ahora estoy rotando por el centro de salud pero mi matrona se cogió el día de vacaciones, así que me dijo la profesora que fuese para allí. Pues bien, empecé por REA ya que apenas estuve allí porque me pilló la baja. Pero no había nada de nada. Fui al paritorio pero sólo había una mujer y ya estaba allí mi compi R1,  por lo que me subí a la planta y... poca cosa. Así que estuvimos poniendo las cosas de Navidad, ¡jaja! Yo estaba en mi salsa, ¡ya que este año no puedo ponerlo en casa, por lo menos lo pongo allí! Además me lo pasé pipa, nos echamos unas buenas risas entre monitor y monitor.

A las 20h me llamaron del paritorio para que me bajara, porque se estaba empezando a llenar con mujeres de la calle. Me bajé y ya me quedé alli, porque además hacía la noche.

Pues efectivamente, 5 partos desde las 22h hasta las 2h que fue el último. Pensabamos que íbamos a estar toda la noche líadas, porque eran primis, pero para nuestra sorpresa empezaron a ponerse en completa súper rapido. Es más, los dos paritorios estaban ocupados y con la que estaba yo, empujando y ya en un 3er plano, aguantándola como podía porque veía que hacía el parto en la cama.

Al final hice 2 partos. El primero fue un poco más regulero porque para ser sincera parecía un pato mareao. Estaba como dormida, iba súper lenta y con esa matrona no había hecho nunca un parto antes. Pero luego ya bien, lo único que la epi la hice... regular, pa' que engañarnos. Me dijo que la hiciese medio-lateral pero me salió media y corté muy poco. Pero bien, Álvaro salio perfectamente y en cuanto salió se lo pusimos a la madre al pecho.

El segundo ya me gustó muuucho más. Acabé emocioná perdía vamos, porque me pasó como a Inma, hice el parto completamente sola, muy despacio, sin prisa y sin apenas tocar. Gael salió perfectamente, con un color y un tono estupendo, y llorando. Ni un pequeño desgarrito. Sólo una pequeñísima laceración en uno de los labios pero que ni suturamos. ¡Qué sensación tan buena! Da un gusto ver la vagina como si no hubiese salido nada de allí... Ains que bonito.

El resto de la noche fue bien, no tuvimos nada hasta las 5 y algo que bajó una de la planta, pero estaba súper atrasada y no quería epidural, así que la dejamos tranquilita.

Y hoy, pues otro día de marmoteo, ¡es lo que toca! A coger fuerzas para la semana que viene, que ya queda muy poquito para las vacaciones de Navidad, y quiero aprovechar estos días aquí, que en nada voy a casa, ¡qué ganas de achuchar a mis sobrinos!

Un besín y que paséis buen finde!!

(*)+(*)

viernes, 2 de diciembre de 2011

¡Me encanta la primaria!

Como dije en mi anterior entrada, ayer comencé las prácticas en el centro de salud. Me pilla cerquita de casa, así puedo ir andando y por lo menos estiro las patejas, que no me viene mal para la espalda.

La matrona es increíble. Si en junio cuando pasé por otro centro de salud acabé encantada, aquí sólo llevo dos días y estoy más contenta que unas castañuelas.
Se nota que sabe un montón, me ha dicho que lleva unos 20 años en ese centro de salud, y cuando salimos a tomar café, la para muchísima gente.¡ Tiene que dar un gusto que te paren mujeres por la calle a las que les has hecho el seguimiento del embarazo!
En consulta, no tiene ninguna prisa. Está con las mujeres el tiempo que haga falta, les pregunta por todo: alimentación, ejercicio, cómo se siente, qué tal la relación con su pareja y familia, cómo se siente por la cercanía del parto... Hace un poquito de matrona - psicóloga. Y se le da genial. Lo transmite todo con un cariño, que parece un madre.
Hace la prueba del talón a los recién nacidos y el puerperio hasta la cuarentena. Además, cuando hay un hueco en la consulta saca su libro del cajón, "La ciencia de ser padres", y se pone a leerlo y a tomar notas. Y cuando hay algo interesante me lo comenta. Cuántas cosas sabe esa mujer...
Además me ha enseñado a mejorar las maniobras de Leopold, y me ha dicho una cosa que me ha encantado. Ha llegado una mujer de 37 semanas y al hacérselas, me dice: "tienes manos de matrona". Me he empezado a reír, porque he pensado "qué tontería..." Y me dice "que sí, que ya lo haces con un toque especial, créeme". No sé muy bien a qué se refería, pero ha conseguido que me salga una sonrisa enorme de oreHa a oreHa :)
Ayer hubo clases de preparación al parto. Pues nos quitamos los zapatos y nos tumbamos como ellas en las colchonetas, haciendo los ejercicios. Primero de relajación, y luego entrenando la respiración para las contracciones, los pujos y el expulsivo. Hubo un momento en que me salió la risa porque pensaba que tenía que tener una pinta... tirada en una colchoneta, cogiéndome las rodillas con las piernas separadas, barbilla al pecho y simulando el parto! jajajajaja! Qué bien me lo pasé.


Así que estoy muy contenta. La semana que viene no voy porque se coge todo el puente de vacaciones, pero el viernes hago la noche en paritario, ¡bien! ¡Partos, partos, partos!
Pero antes, a disfrutar del fin de semana, que hoy es San Viernes y el lunes estoy en Madrid, ¡maaaadre qué ganas! ¡Lo vamos a pasar genial, lo sé!
Besitos y sed felices!




La canción de hoy es "Macetas de colores", de El Desván del Duende. Porque me encanta, y cada vez que la escucho me recuerda la suerte que tengo por estar donde estoy, contigo.
Porque cada vez me gusta más mi tierra de adopción.
"Siento que la vida es diferente aquí..." :)     (*)+(*)

miércoles, 30 de noviembre de 2011

¡Día redondo!

¡Hola a todos! ¿Qué tal habéis empezado la semana?
El lunes tuve clase y fue bien. Hemos conseguido cambiar la clase del lunes que viene por dos tardes en enero, para poder hacer un poco de puente. Así que genial, porque mi pimpi y yo nos vamos a Madrid a golismear la navidad en la "capi". ¡Estoy deseándolo!

Por la tarde estuve buscndo información acerca de un trabajo que nos han mandado de embriología. Me ha tocado el aparato digestivo, a partir del píloro, y tengo que hacer una presentación explicando cómo se produce. Pues os puedo decir que tengo un lío en la cabeza... lo leía y me líaba más que un zompo, así que lo busqué en el youtube y con los vídeos ya me fue quedando más claro. También nos dijeron las fechas de algunos examenes para enero, así que tocará estudiar antes para pasar las navidades lo más libre posible.

Ayer tue guardia en el paritorio. Cuando llegúe había 3 mujeres, peeero... otra vez la maldición, jajaja. Esta vez sólo fue cesárea una, porque no había manera de que el bebé bajase. Pero las otras eran recomendadas, es decir, que la gestante en cuestión conoce a la matrona o gine y claro, los partos los hacen ellos.
Menos mal que tuve mi salvación. Bajó de la planta una secun con 3 cm y unas contracciones espontáneas muy seguidas. Además la conocía porque era hermana de una amiga de mi chico, así que aprovechando que la tarde empezó tranquilita, estuve todo el rato con ella.
Se puso la epidural, se puso con 5 cm y al momento, en completa. Estuvo con los pujos una hora si acaso y pasó al paritorio. Le hicimos una epi muy chiquitita, a penas un pellizco, y Álvaro salió perfectamente. 3 kilitos pesó, empezó a llorar y en cuanto se lo pusimos a la mami, se calmó. Es un momento increíble de verdad.
La episiotomía la cosí yo y estaba que casi pego botes de alegría porque la verdad es que por primera vez vi claramente el asunto, por dónde tenía que coser. Vale que era una epi pequeña y un corte limpio, sin ningún desgarro, pero por algo se empieza, ¿no? ¡jajaja!
Cuando acabé salí con ellos a ver a la familia y bueno, eso ya si que es la leche. Venga a darme las gracias, a preguntarme cosas, y venga besos de agradecimiento. Os juro que volví al paritorio como en una nube, ¡con un chute de adrenalina!

El resto de la tarde fue tranquilo, algún que otro control y poco más. Cuando acabé el turno fui a la habitación a verla y a ver al pequeño Álvaro, porque como digo, lo veo y a penas me fijo. Además como ya habían pasado unas 4 horas del parto, ¡estaba precioso! Dormidito en la cuna muy tranquilo.
Ainss qué bonito es esto, ¡¡no me canso de decirlo!

Mañana empuiezo en el centro de salud, así que ya contaré qué tal me ha ido.

Y poco más, como siempre, un alegría extra verte a la salida, ¡lo que nos reímos luego viendo la boda gitana! Eres increíble, ¡gracias! Ti voglio beneeeeeee  :)

Un besito y a sonreír!!

(*)+(*)

sábado, 26 de noviembre de 2011

Guardia tranquila

¡Hola! Ya estoy aquí de nuevo para contar cómo me fue la guardia de ayer en el paritorio.

Antes de nada tengo que decir que me levanté con una fuerza increíble. ¡Y más siendo viernes!
Al llegar al paritorio, vi que estaba todo lleno y me metí con una mujer llegada de urgencias para ponerle un monitor, cogerle la vía y sacarle sangre. Justo cuando acabo oígo que una matrona me llama desde el pasillo y me dice: "métete con la de 2 que está en completa y está a puntito de caramelo".
¡Y tanto! En dos empujones la tuvimos que pasar al paritorio, que si m descuido no me da tiempo ni a ponerme los guantes. Era una secun, y poco más supe de ella porque fue todo muy rápido.

Creo que fue la primera vez que saco al niño completamente sola, porque en otras ocasiones sí me han ayudado o me han puesto las manos aunque sea un poquito, sobretodo al sacar los hombros. ¡Y otra vez con el subidón! Saqué al niño, le corté el cordón y lo llevé a los pediatras, porque era un meconiazo.
Francisco Javier, que así se llamaba el bebé, salió perfectamente y en seguida se lo pusimos a la madre piel con piel.

A partir de ahí llevé a dos mujeres pero las dos fueron cesárea, porque no había manera de que los niños bajasen, se quedaban ahí atascados y no descendían. Qué rabia me da... ¡pero qué se va a hacer!

Hubo otra cesárea de un gemelar. La primera, una niña, pesaba 2 kilos y estaba perfectamente, aunque luego cuando subí a neonatos estaban controlándole la glucemia porque hacia picos. Y el segundo, un niño, pesó un kilo justo. Qué sensación cuando lo cogí... ¡era tan pequeño!
El pequeño salió bstante apagaíllo, los pediatras alrededor de él con el oxígeno, estimulándole... y al final arrancó, qué color más bueno se le puso. Eso sí, yo me pongo súper nerviosa estas ocasiones... Ves a los pediatras de un lado para otro y él tan chiquitín... que me di cuenta de que inconscientemente, por dentro, estaba diciendo: ¡vamos pequeño, adelante! Y lo curioso es que dos horas mas tarde, él estaba mejor que su hermana, a pesar de lo enano que era.
Ainss que monos son... ¡¡esto es lo mejor!!

Tuvimos un parón grande después de comer, en el que no hubo ninunga mujer. Luego empezaron a llegar controles de urgencias y 2 mujeres que bajaron de planta. Cuando me fui dejé a una embarazada en completa, pero no me podía esperar a hacer el parto.

El martes vuelvo al paritorio. Y ya el jueves empiezo en el centro de salud. En diciembre creo que tengo 2 noches en paritorio, ¡qué bien! Porque la verdad es que esto engancha, haces un parto y quieres otro, y otro y otro, jaja.

Pasad muy buen finde! Besitos!!

(*)+(*)

jueves, 24 de noviembre de 2011

Marta

Marta es la preciosa niña a la que ayer ayudé a nacer. Y mira que pocas veces digo ayudar, porque yo soy de las que me gusta que la naturaleza actúe, que la embarazada haga lo que el cuerpo le pida.
Pero es que esta niña se las traía.

A Inma, la madre, la conocí a eso de las 11, y hasta que parió a las 16:55h no me separé de ella. En cuanto entré en la habitación y me presenté, no se quitaba mi nombre de la boca. Es más, me resultaba curioso que durante la dilatación, y sobretodo en los pujos, no llamaba a su marido, sólo a mi. Me decía: "¡Ay Ana, la guerra que nos va a dar esta niña! ¡No te vayas! ¡Dame la mano!" La matrona con la que estaba, me miraba y me sonreía. Creo que hasta ahora, pocas veces había conectado tanto con la madre.

Era una secun, y la niña parecía ser grande. Parecía que la dilatación no avanzaba, es más, bajó al paritorio con a penas 2 dedos justos. En cuanto se puso la epidural, se estancó un poquillo en los 3-4 cm. Pasa una hora, y sigue igual. La miro y está con 5cm. A los 10 minutos...¡plaf! ¡En completa!
Y venga a empujar. La pobre no sabía como ponerse... así que aprovechando que la matrona con la que estaba da mucha libertad a las embarazadas, y sabiendo que la niña estaba bien, le quitamos un ratito el monitor para que se pusiese como le apetecía. La pasamos al paritorio y decia: "hazme tú el parto, que te juro que le recordaré a Marta tu nombre siempre". Se me quedó una cara de boba... jajajaja.

Y el parto fue genial. Pesó 4,180 kilos, así que me costó sacarla. Cuando los bebés son tan grandes, me cuesta muchísimo tirar, no sé si es que me da miedo tirar demasiado o qué. Es igual que en el alumbramiento, yo tracciono pero creo que no lo hago con mucha fuerza, porque veo que el cordón umbilical va estirándose y... ¿y si se parte? ¿y si quedan las membranas dentro? Ay qué lios...
Y lo mas "fácil" es el expulsivo... porque cuando llega la hora de suturar ahí si que ya me cojo la silla, respiro hondo y digo bueno... ¡despacito y con buena letra!
No hicimos epi, se desgarró un poco a los lados de la vagina, y como siempre, me faltan manos. Que si coge el porta con el hilo, la pinza con el otro, seca con la gasa, separa... Y ves a las matronas que lo hacen como si nada. Ésta me ayudó muchísimo, y me explicó cosas que no sabía. Además es muy maja, una alegría de chica.

El resto de la tarde estuve entretenida con otra mujer, una caso precioso. Una pareja de lesbianas que a través de una inseminación artificial habían conseguido, a la sexta, su sueño. También estuve todo el día con ellas, pero al final fue cesárea. Mi gozo en un pozo. Qué rabia me da cuando estás con ellas todo el día y al final acaba así... Pero bueno, pasé a la cesárea y luego fui con la auxiliar a enseñar al niño a la familia, ¡me encanta ese momento!
Por lo demás, lo de siempre. Monitores, epidurales, analíticas... y a casita.

Gracias, F. Sé que en unas horitas escasas te vuelvo a ver, y ya lo estoy deseando. Gracias por venir aposta sólo para unas horas, para estar juntos. ¡Eres el mejor! :)

Inmixu mia, ¡me acordé mucho de ti ayer! Cómo me gustaría verte por un agujerito, ¡esto es lo mejor que hay! :D

Que empecéis genial el fin de semana. ¡Besitos!







(*)+(*)

martes, 22 de noviembre de 2011

¡Qué gusto volver a la vida matronil!

Pues sí. Después de un mes de baja ya me he incorporado de nuevo a la rutina. Ya estoy mejor, sólo se me cansa la espalda de vez en cuando pero lo soluciono poniéndome calor y descansando, y el dolor de cabeza ya lo tengo casi controlado.

Así que el sábado volví a las 14 horas del paritorio, y aunque al principio me costó muchísimo volver a coger el ritmo (no me acordaba ni de los antibióticos que se ponían segun el estreptococo...) poco a poco volví a engancharme. Que si epidurales por aquí, dilataciones, monitores, pujos... Y llegó un partito.

La sensación mientras me vestía para asistirlo no se me había olvidado, es más, estaba hasta un poquito nerviosa por que no hacía un parto desde... primeros de octubre si no me equivoco. Pensaba que la matrona con la que estaba no me iba a dejar hacerlo, porque entre que es de las antiguas y nunca había estado con ella. Pero sí, ella sólo hizo la epi y me dejó solita para que hiciese el resto.
Cuando cogí al pequeño Alejandro ufff... ¡qué alegría volver a sentir esa sensación! Comprobé que estaba bien y se lo puse a la madre piel con piel. Y yo... pues embobada, jajaja.
Cosimos las 2 porque la verdad es que no veía nada claro el tema... pero cuando salí de ese paritorio tenía ya otra cara, todos me lo decían.

Más tarde tuve la enorme suerte de ver un parto natural, y cuando digo natural, es natural. Sin apenas intervención. Tenía muchas ganas de coincidir con esa matrona. Ella sólo trabaja los sábados y sabía que iba a estar, pero los otros días que había coincidido con ella no había hecho ningún parto.
Total, que una portuguesita de 20 años llega con las ideas muy claras de que sólo quiere una vía periférica. Nada de oxitocina, nada de epidural, y nada de potro. Y así fue. Le dejamos la total libertad para que se pusiese en la posición que quería, que bebiese agua, le bajamos la luz y le pusimos música lentita. Parió perfectamente, en decúbito lateral y prácticamente en penumbra. Todo con una tranquilidad y una intimidad que tenía la sensación de que sobraba.
Me pegué a la pared y simplemente observé. La matrona me dijo que como era el primer parto que veía así con ella, que éste lo hacía ella y al siguiente ya participaba. Me pareció perfecto, porque estuve con la boca abierta embobada totalmente, más que mirando a la madre, a la matrona. Qué tranquilidad transmitiía... Cuando acabó todo me estuvo contando el por qué ella hacía siempre los partos así si todo iba bien, y los problemas que había tenido (sobretodo con los gines) por su manera de actuar. Pero qué queréis que os diga... después de verla y oírla yo estaba entusiasmada, con un subidón de adrenalina pensando que ésto es lo más bonito del mundo. Sobretodo esta manera. Sé que llevo poco tiempo como para decantarme por una forma de trabajar, pero me entusiasma todo lo "natural".
Ayer una profesora que es también así, nos empezó a contar y es increíble. La oyes hablar de la oxitocina natural, del amor entre la madre y el bebé, de la sensación de protección en cuanto te lo ponen encima y es para echarse a temblar. Es precioso.

Pero bueno, volviendo a la guardia del sábado, que me voy por los cerros de Úbeda. El último parto que vi me impresionó de tal manera que en cuanto acabó salí a llamar a mi madre, jaja. Fue una ventosa, así que sólo participé poniendo la oxitocina, y rellenando los papeles.
Pero lo que me impresionó fue que a la embarazada la acompañó en todo momento su madre, ya que su marido no podía ver un parto ni una gotita de sangre. Y mira que el pobrecillo lo pasó mal desde fuera... Pero como digo, fue precioso. Tres generaciones juntas unidas en ese momento tan especial. Había un vínculo tan increíble entre madre y abuela que no podía apartar mi vista de ellas.

Y como digo, en cuanto salí llamé a mi madre para contárselo. Porque sí, la echo de menos y es lo mejorcito del mundo. ¡VIVAN LAS MADRES!

Así que salí con subidón de energía enorme. Pero también estaba cansadísima, primer día de curro 14 horas después de tanto tiempo, ya os podéis imaginar. Estaba deseando salir para contarte todo, y aunque en cuanto cenamos me quedé sopa (la foto que me hiciste da fe jajaja), el domingo también fue un GRAN día.  Me alegro muchísimo que te haya gustado el regalín, ya te dije que era una "tontería" jaja!! Estoy deseando que llegue el puente para escaparnos y estar juntos todo el día :)

Audrey, ponte buena ya tú también, ¡que en Navidades me tienes allí con el turrón!

Un besito enorme para todos, y a lo futur@s matron@s, MUCHO ÁNIMO. No os rindáis nunca y mucho menos ahora que estáis en la recta final para el exámen. Espero que las experiencias de las que ya somos R1 os sirvan para sacaros una sonrisa y abriros, aún más si cabe, el gusanillo de esta gran aventura, porque tenemos la mejor profesión, MATRONA.

El vídeo de hoy va por todos, para que nunca dejemos de luchar por nuestros sueños. Qué gran montaje hizo nuestra compi, y aún a día de hoy cuando lo vuelvo a ver, me sigo emocionando!!

Que tengáis muy buena semana :)


(*)+(*)