domingo, 18 de diciembre de 2011

Noches en el paritorio

¡Hola a todos! ¿Qué tal andáis? Ainss, qué poquito queda para la Navidad, ¡me encanta!

Este fin de semana he estado de noches en el paritorio. Empezaré contando la del viernes, o mejor dicho, lo que me acuerde. Porque la verdad es que hoy, domingo por la tarde, parece que la tengo borrosilla y sólo recuerdo la de anoche, jeje. 

Cuando llegué no había ninguna mujer, estuvimos tranquilitos una hora, y a las 23h empezó el movimiento. Hubo un parto de una mujer primípara pero sólo alumbré, porque la matrona es de las antiguas y bueno, digamos que a los R1 nos deja tocar poquito... Pero bueno, estuve dando apoyo moral a la madre que también es muy importante.
Llegaron algunos controles de urgencias, una bolsa rota, y a eso de las 4 bajaron dos de la planta. Una se puso la epidural enseguida, y nos dio un sustillo. Hizo un calderón (una bradicardia mantenida que baja de forma brusca) así que le quitamos la oxitocina, la hidratamos, la pusimos en decúbito lateral izquierdo y unas gafitas nasales para oxigenarla. Se recuperó y todo fue bien. Éste parto sí que lo hice yo, y se me dio bien, lo único que el bebé traía 4 vueltas de cordón...sí sí...4!!! Pero estaban flojitas, era un cordón muy largo. Nació muy bien y en seguida se lo pusimos a la madre. Como no hicimos episiotomía, el matrón estuvo un buen rato ayudándome a coser, puesto que tenía un desgarro (vino con la mano en la cara) en forma de Z. Aprovecho esto para decir gracias a los matrones del paritorio, porque la verdad es que se portan genial con nosotros enseñándonos un montón.

Y bueno, esa fue la noche del viernes. No hubo más partos pero fue un contínuo de mujeres de ir y venir, así que apenas me senté. Cuando llegué a casa tenía la espalda fatal, de hecho aún me duele.
Pasé el día prácticamente durmiendo y anoche volví al paritorio. Fui más contenta que unas castañuelas, entre que me apetecía muchísimo volver al paritorio, las vacaciones que están a la vuelta de la esquina y que al día siguiente iba a tener visita... estaba eufórica.

Llegué y cuando vi las matronas que estaban pensé..."genial. Va a ser una muy buena noche". Y no me equivoqué. Había una mujer con 8 cm, que además las conocía porque ingresó la madrugada del viernes. Estaba sin epidural,  y lo llevaba genial, aunque al final se descontroló un poquillo. Iba a hacer el parto con una de mis matronas favoritas, peeeero... apareció en la habitación una ¿maravillosa? tocóloga cuando estábamos con los pujos y todo se fue al garete. Le entraron las prisas, y empezó a decirnos que la pasáramos ya. La matrona le dijo que podíamos esperar un poquito en la habitación, puesto que lo llevaba bien, estaba a oscuras, con su pareja... Pero nada. Pues al paritorio. Nos vestimos y seguimos con las prisas. Nos dice que le va a "achuchar" un poquito por arriba, traducido: un Kristeller del copón. El niño iba a salir perfectamente sin eso y sin epi, pero le tuvo que dar un piquete chiquitín para que no se desgarrase. Total, que ya sale el peque, le da la enhorabuena y se va del paritorio. La matrona y yo nos quedamos con una cara de tonta... En serio, no entiendo las puñeteras prisas, cuando está todo bien, y lo estamos llevando nosotras, porque claro está, no lo saqué yo. Luego sí que alumbré y cosí. Desde luego.... ¿para qué se meten?

Pero bueno... luego bajó una de la planta con 8 cm. La conocía del centro de salud, de las clases de preparación al parto, y tengo que decir que le cambió por completo la cara cuando me vio. Se puso muy contenta y venga a hablar conmigo, preguntándome cosas... ¡me encantó! Tampoco se puso la epidural, y lo llevo genial. Controlando la respiración, súper tranquila, con su pareja al lado animándola siempre, dándole besos... había una magia en la habitación... Además me encantó porque me di cuenta de lo bien que da las clases la matrona del centro de salud donde estoy, ves que lo ponen en práctica y les va todo sobre ruedas.
El parto lo hice yo y fue genial. Pablo salió perfectamente, sin apenas intervenir, él solito rotó muy despacio mientras fue saliendo, era increíble verlo. Sin episiotomía y dos puntitos en la piel. Era precioso... cuando me quité el traje de faena fui a verlo bien (ya he comentado en varias ocasiones que en el momento del parto a penas me fijo en la cara de los bebés, porque estoy pendiente de 20 cosas). Me acerqué a verlo, lo tenía el padre mientras a la mami le cambiaban el camisón para pasarla a la cama de nuevo. Y me dijo el padre: "¿quieres cogerlo?" Jajajaja... es increíble ese momento. Sentí una sensación por dentro... emoción pura y dura. En cuanto se pasó a la cama lo pusimos a la madre y los acompañé a fuera a ver a la familia de camino a reanimación. Ella les decía: "es la matrona que me ha atendido, un encanto... está en el centro de salud". De verdad que no sé cómo no se me desencajó la mandíbula de tanto sonreír. Un beso por aquí, otro por allá...y sólo palabras de agradecimiento. ¡Me encantaaaaaaa!
Luego estuvimos un par de horas sin nada, y llegaron de la calle dos bolsas rotas. Una subió a la planta porque estaba muy atrasada y la otra ya se quedó, que pariría esta mañana imagino.

Así que éstas han sido mis guardias, las últimas del 2011, ohhh.... Mañana voy a clases, martes y miércoles al centro de salud y...¡vacaciones! Me marcho a casita con muchas ganas, de aprovechar al máximo el tiempo con los mios, y cargar las pilas atope para volver con mucha fuerza el 13 de enero. Qué bien... (aunque sabes que te echaré de menos, feo!!)

Que empecéis con buen pie la semana y a los "resistentes" del EIR, ánimo. Os queda ya poquito para la recompensa, así que tranquilidad que lo estáis haciendo genial. 

Besitos y sed felices!!

(*)+(*)

1 comentario:

  1. ME ENCANTA leerte!!!!!!! Es como un chute de adrenalina! Hoy te leo desde la biblio y me comeré los apuntes ajajaj!

    Que tengas buenas vacaciones merecidas!!!!

    Un abrazo fuerte! y FELIZ NAVIDAD! :)

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